Sí, la pasada Navidad ya ató cabos nuestra pequeña. Si bien hace unos meses os dábamos respuesta a ¿de dónde viene el Tió?, ahora le ha llegado el turno a los Reyes Magos y al Ratoncito Pérez.
Llevaba unos días bromeando sobre los regalos de Reyes. Se reía a carcajadas diciéndole a su padre que le comprara una cosa, se la guardara y se la diéramos para Reyes. Al preguntarle nosotros "¿Quién son los Reyes Magos?", la respuesta que nos daba, también riéndose era: "Melchor, Gaspar, Baltasar y Elías". Elías le decía que yo también (papá y mamá). "Me has preguntado Reyes, y eso es sólo chicos", respondía entre carcajadas.
Hoy hablábamos sobre los regalos de los Reyes Magos. Ha habido un momento en el que ha puesto una carita que nos indicaba que algo no le cuadraba. A continuación, sin querer escuchar de nuestros labios la verdad, aún sospechando de ella, ha hecho la pregunta que ha desencadenado una serie de respuestas, también en forma de pregunta: "¿Los Reyes Magos existen?". "¿Tú que crees?" - le hemos dicho. Su respuesta: "¿Sois vosotros? Al vernos asentir, la misma decepción y pena que vimos al descubrir la verdad del Tió, ha inundado su rostro. No le ha gustado nada al principio. Más preguntas han sucedido al descubrimiento. Ella preguntaba y yo respondía. Elías y Pau, atentos a la conversación, preparados para intervenir y echar un cable cuando lo necesitara.
Eva: - Entonces, ¿por qué enviamos una carta y damos trabajo al cartero para nada?
Mamá: - Seguimos manteniendo la tradición, igual que celebramos los cumpleaños. La echamos a buzones especiales y así no damos trabajo innecesario al cartero. Esas cartas a veces están en las carrozas que salen en la cabalgata.
Eva: - Ah! sí. Cerca de donde vive la iaia hay uno ¿De dónde sale la tradición?
Mamá: - Los Reyes Magos le hicieron regalos al Niño Jesús cuando fueron a verlo. Y esa tradición de regalar, las mantenemos en las familias.
Eva: - ¿Y cómo ponéis los regalos?
Mamá: - Por la noche cuando ya os habéis dormido.
Eva: - ¿Hay más tradiciones o cosas hay que no sepa aún?
Mamá: - Lo del Tió y los Reyes no lo digas en clase, que casi nadie lo sabe.
Eva: - ¿Pero hay algo más que no se aún?
Mamá: - El Ratoncito Pérez.
Eva: - Pero si el Ratoncito Pérez es quien más dientes tiene de todos.
Mamá: - Es un dicho. En realidad Eva ...
Os he transcrito lo que puede ser un resumen de la conversación. Ha habido cosas que he obviado por no hacer pesada la entrada. No quería llegar más allá de compartir el momento, por si a alguien puede ayudar. No negaré la intención de dejarlo plasmado en algún lugar, para no olvidar que el 2 de diciembre del 2017 es la fecha de otro momento importante en la vida de nuestra pequeña. Lo que la memoria no retiene, la pluma sí lo hace.
Desde este blog compartimos aquellas frikadas y otras cosas que nos llaman la atención.
Mostrando entradas con la etiqueta Tió. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tió. Mostrar todas las entradas
domingo, 13 de mayo de 2018
jueves, 12 de octubre de 2017
¿Y de dónde viene el Tió?
Es la pregunta que nos hizo nuestra hija hace unas semanas, en concreto la noche del 2 al 3 de Septiembre de este año.
Llevaba unos días que había vuelto a salir el tema de la verdadera identidad del Tió. El invierno pasado después de "cagar el Tió" (22-Dic-2016), ya advirtió que no era del todo coherente. Un ratito de siesta no podía dar para que el tronco echara buche. Una parte de ella quería que continuara siendo verdad y otra le decía que no se dejara ... ¿engañar? Ganó en aquel momento la inocencia, el querer que fuera un tronco mágico.
Al igual que hicimos con su hermano (Ver entrada "Confianza en los padres"), si bien nos atraía forzar la situación y decirle la verdad, al no estar del todo interesada en ello, lo dejamos hasta que estuviera preparada.
Y el tema ha ido saliendo a lo largo del año, ganando terreno la realidad. Si bien ya lo entiende, afirma que no le gusta, que prefiere la versión mágica. Le explicamos que es una tradición, resumiéndole mucho el origen. Continuamos diciéndole que a todos nos sigue haciendo ilusión, aunque sepamos que el tronco en si no sea mágico. Y que somos nosotros quienes hacemos al Tió especial: le seguimos llamando por su nombre; seguirá siendo bienvenido cuando sorprendentemente y sin aviso previo, aparezca en el comedor de casa; seguiremos alimentándolo y mirándonos los unos a los otros cuando se coma lo que le ponemos, preguntándonos cómo ha sido; cantaremos a su alrededor "Caga Tió, ..."; abriremos los detallitos que nos deje; finalmente, cuando una mañana nos levantemos y haya desaparecido, tendremos un buen recuerdo de su presencia; y desearemos que esté bien y que podamos disfrutar de su compañía un año más.
Conocedora de la verdad, llegaba la hora de atar cabos: ya que es un tronco adornado que no vuela por sí sólo, ¿cómo llega el Tió a casa? Tal y como lo pensó, lo preguntó, sin preámbulos: "¿Y de dónde viene el Tió?". Nuestra primera reacción fue sonreír y mirarnos. Resultó a la vez tierno y gracioso sentir la vocecita desde la cama. Le dijimos que lo hablaríamos tranquilamente al día siguiente. Ante el temor de olvidar preguntarnos, anotó en una hojita: "Preguntar de donde viene el Tio". La firmó, por si al día siguiente había alguna duda de la autoría de la nota. A pie de nota añadió: "Os quiere", seguido de un corazoncito.
Al día siguiente le explicamos dónde pasaba el año, sin concretar demasiado, porque -según le dijimos- seguiría siendo una sorpresa cuándo vendría este año. Aún sabiendo la verdad, le preocupaba que estuviera sólo, ya que no es sólo un tronco adornado. La calmamos, diciéndole que estaba bien, liadito en una manta y confortable (menos mal que no cayó en el calor del verano). En ese momento su carita nos recordó que si bien estaba creciendo, continuaba siendo una niña.
Crece a tu ritmo, pequeña. Sigue sorprendiéndonos con tus preguntas sobre los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez, o cualquier tema que ronde por tu cabecita, sea mágico o sea real.
Llevaba unos días que había vuelto a salir el tema de la verdadera identidad del Tió. El invierno pasado después de "cagar el Tió" (22-Dic-2016), ya advirtió que no era del todo coherente. Un ratito de siesta no podía dar para que el tronco echara buche. Una parte de ella quería que continuara siendo verdad y otra le decía que no se dejara ... ¿engañar? Ganó en aquel momento la inocencia, el querer que fuera un tronco mágico.
Al igual que hicimos con su hermano (Ver entrada "Confianza en los padres"), si bien nos atraía forzar la situación y decirle la verdad, al no estar del todo interesada en ello, lo dejamos hasta que estuviera preparada.
Y el tema ha ido saliendo a lo largo del año, ganando terreno la realidad. Si bien ya lo entiende, afirma que no le gusta, que prefiere la versión mágica. Le explicamos que es una tradición, resumiéndole mucho el origen. Continuamos diciéndole que a todos nos sigue haciendo ilusión, aunque sepamos que el tronco en si no sea mágico. Y que somos nosotros quienes hacemos al Tió especial: le seguimos llamando por su nombre; seguirá siendo bienvenido cuando sorprendentemente y sin aviso previo, aparezca en el comedor de casa; seguiremos alimentándolo y mirándonos los unos a los otros cuando se coma lo que le ponemos, preguntándonos cómo ha sido; cantaremos a su alrededor "Caga Tió, ..."; abriremos los detallitos que nos deje; finalmente, cuando una mañana nos levantemos y haya desaparecido, tendremos un buen recuerdo de su presencia; y desearemos que esté bien y que podamos disfrutar de su compañía un año más.
Conocedora de la verdad, llegaba la hora de atar cabos: ya que es un tronco adornado que no vuela por sí sólo, ¿cómo llega el Tió a casa? Tal y como lo pensó, lo preguntó, sin preámbulos: "¿Y de dónde viene el Tió?". Nuestra primera reacción fue sonreír y mirarnos. Resultó a la vez tierno y gracioso sentir la vocecita desde la cama. Le dijimos que lo hablaríamos tranquilamente al día siguiente. Ante el temor de olvidar preguntarnos, anotó en una hojita: "Preguntar de donde viene el Tio". La firmó, por si al día siguiente había alguna duda de la autoría de la nota. A pie de nota añadió: "Os quiere", seguido de un corazoncito.
Al día siguiente le explicamos dónde pasaba el año, sin concretar demasiado, porque -según le dijimos- seguiría siendo una sorpresa cuándo vendría este año. Aún sabiendo la verdad, le preocupaba que estuviera sólo, ya que no es sólo un tronco adornado. La calmamos, diciéndole que estaba bien, liadito en una manta y confortable (menos mal que no cayó en el calor del verano). En ese momento su carita nos recordó que si bien estaba creciendo, continuaba siendo una niña.
Crece a tu ritmo, pequeña. Sigue sorprendiéndonos con tus preguntas sobre los Reyes Magos, el Ratoncito Pérez, o cualquier tema que ronde por tu cabecita, sea mágico o sea real.
viernes, 27 de enero de 2012
Confianza en los padres
Habíamos hablado muchas veces Elías y yo del momento en el que le diríamos a Pau quienes eran los Reyes Magos. También, que el Tió (tradición catalana) no era un tronco mágico. Lo del Ratoncito Pérez nos quedaba hasta lejos.
Si se enteraba desde fuera llegábamos a conclusiones diferentes: “Si se ha enterado en el cole, pues …”, “Si se lo dicen personas cercanas, entonces …”. Lo único que teníamos claro es que si él lo descubría y nos lo preguntaba, pues no negarlo. Y así ha sido.
Sospechaba del Tió en Navidad y nos tanteó para ver si nos podía decir lo que pensaba, que no era mágico ni nada (19-Dic-2011). Le dijimos que tenía razón. Sorprendentemente para nosotros, en ningún caso se sintió engañado, sino que la situación le hizo sentirse mejor.Lo del Ratoncito Pérez y los Reyes Magos fue hace poco (17-Ene-2012). Lo mismo: tantea a ver cómo nos sienta y se siente mayor y seguro al saber que ha acertado.
Y ahora es cuando nos echamos flores. Sí, depende mucho de cada niño, pero pensamos que Pau ha actuado de la forma en la que lo ha hecho porque ha confiado en nosotros. Sabe que en ningún momento le hemos engañado, sino que hemos jugado el papel de “mayores”, ese mismo papel que tiene que jugar ahora con su hermana. Y le gusta.
Somos conscientes que nos quedan muchos momentos que no podemos prever cómo se van a suceder con los dos pekes. Sólo esperamos seguir siendo su pilar siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)