Mostrando entradas con la etiqueta Navarra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navarra. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de julio de 2012

Navarra - Día 5

Esto llega a su fin. Será la última noche en Navarra. Amanece lloviendo. Se nos ofrecen dos opciones: Logroño y San Sebastián. Recuerdos del 2004 nos hacen decantarnos por la segunda.
Tomamos la autopista. El paisaje es espectacular. Si tenéis la oportunidad de ir a disfrutarlo, no dudéis. Encontramos niebla intensa. Una faena para conducir, pero un ejemplo excelente para dar a Pau una lección sobre la niebla. La que había visto hasta ahora no tenía nada que ver con ésta. Tenemos suerte, no afecta a demasiada parte del trayecto.
Llegada a Donosti. Apaparcamos en la Playa de la Concha y nos vamos a verla. Después, al barecito donde estuvimos Elías y yo tapenando en aquel 2004. Notamos que los pekes no están muy dispuestos a comer de tapeo, así que pedimos sólo algo para "matar el gusanillo del recuerdo".
Tapeando en Donosti
Comemos en otro lugar y, de vuelta al coche, volvemos a pasar por la Playa de la Concha. Nueva foto y nueva lección a Pau: la subida de la marea.
Antes de comer

Después de comer
De vuelta a la casa, el último paseo con las bicis y la moto. No suben a los columpios porque está todo empapado. Vamos a la casa rural, donde los pekes acaban el dibujo que Santi colgará en la pared poco antes de nuestra ida.
Ultimando detalles

Dibujo de Pau


Dibujo de Eva

sábado, 26 de mayo de 2012

Navarra - Día 1

Llegó la hora de compartir nuestras vacaciones de Semana Santa. Este año como ya os adelantamos, nos hemos ido a Navarra.
El primer día nada especial. Salida desde Cornellà hacia Arellano (Navarra). La misma mentalidad de siempre: no hay prisa; lo importante es llegar.
Cansados de la nada acorde concordancia de la relación calidad/precio de las Áreas de Servicio, nos llevamos comida y la merienda hechas de casa.
El viaje tuvo sus momentos tranquilos y sus momentos en los que los pekes querían bajar del coche. Claro está, no siempre a la vez, con lo que las paradas se duplicaban.
Llegamos a media tarde, sacamos las bicis del porta-bicis y llevamos las maletas y las bolsas a la habitación. En la entrada a la casa rural, señal de que todo debía ir bien en el alojamiento:
Nos alojamos en una de las suites
Después, visita al pueblecito, con bicis para Pau y para mí y moto para Eva. Elías, pendiente de todos.
Parque, pista e iglesia, todo en uno

La Plaza del Ayuntamiento. A su derecha, el parque y la pista.




Detrás del Ayuntamiento no se aprecia en la foto, pero hay una pista PR de senderismo.








Después del paseo, a la casa. Cena, baños y a dormir.

domingo, 8 de abril de 2012

La primera vez

Dudaba en llamar a esta entrada "La primera vez" o "El mejor padre". Como dicen que la primera que viene a la cabeza es la que vale, lo he puesto como aparece. Al final decidís vosotros.
Esta Semana Santa hemos estado en Navarra. La intención es hacer un pequeño diario como hicimos el año pasado con Segovia. Primero he querido adelantar este post para que no quede diluído y darle la importancia que creo que merece.
Padre e hijo viendo la subida

Uno de los días fuimos a Senda Viva. Es un parque temático con animales y atracciones. Una de las atracciones se llama "Bobsleigh". Es una especie de montaña rusa, pero el looping es en horizontal, no en vertical. Pau quería subir con todas sus fuerzas. Nunca había subido a una atracción de este estilo. Elías subió con él. Padre e hijo entusiasmados y emocionados, se subieron a la silla de bobsleigh.





Eva y yo esperábamos su llegada. Mientras, ellos iban a toda velocidad con la adrenalina por las nubes. En el momento de máxima velocidad, Pau le dijo a Elías "Mi cabecita", porque ésta se movía mucho. También les comenzó a chispear; Elías preguntó a Pau si se ponían el gorro del abrigo y Pau dijo que no. No quería perderse ni un ápice ninguna sensación. Es lo que me han contado. El resto, emociones que sólo ellos recordarán.
Llegada

Lo mejor de todo fue pasado un rato, cuando Pau le pidió a Elías una foto con la foto que les habían hecho en el recorrido y compramos. La cogimos porque era la primera vez que Pau se subía a una montaña rusa. Y esa primera vez había sido con su padre, como otras primeras veces en muchas cosas en las que Elías y yo hemos podido estar a su lado. Esperamos que él y su hermana sepan que siempre estamos a su lado, para acompañarles en lo que necesiten.

Aún con el subidón
Pau se sentía el niño más afortunado del mundo por tener al mejor padre del mundo.

Espero que a esta altura os hayáis olvidado de las dos opciones para el título de este post. Espero que esteis pensando que si estáis en la posición de Elías, soys vosotros los mejores padres y si estáis en la posición de Pau, soys los hijos más afortunados. El título no importa, sino lo que sentimos.